#AIRiol42

Un repaso actualizado

Breve proyecto en días de confinamiento

Mar y arena
Poemas

Adicción

Entradas relacionadas con la poesía o una manera de expresarse en verso libre. No canto porque soy muy malo.

Arena y mar
A modo de diario

Innecesario

Desvaríos que intentan arreglar algo el día a día, sus frustraciones y sus alegrías.

Agua transparente de la playa
Referencias

Necesario

Lo importante no es saber solucionar un problema, sino tener el teléfono del que lo sabe solucionar.

Un 25 de enero de hace tres años escribí esto:

Gloria Fuertes fue quizás el comienzo de todo. De todo lo mío digo.

Recuerdo entre la bruma espesa de mis recuerdos un día en que mi padre me acercó a una librería de la Plaza Fuente de Dorada de Valladolid. Ahora no existe la librería. Quizás no fue allí. Tampoco recuerdo su voz, debía de ser muy pequeño, el caso es que mi padre y yo la conocimos, me firmo un libro y se quedó.

Mañana investigo (pregunto a mi padre) para verificar mi recuerdo. Algo allí pasó.

De pequeño, como casi todos, era muy rico. Me supongo, más que recordar; fácil de sorprender y sonriente. Lo que viene a ser la definición de niño por antonomasia. Si a eso le añades tener un padre y una madre enamorados (de mí) y aquellos años florecientes y “fáciles” de los 80 en España; supongo que el resultado soy yo con 40.

De las palabras contundentes y esperanzadas de Gloria a las palabras que asolan cada hogar español ahora… No sé cómo escribirlo fino. Supongo que el contraste es tan grande que mejor para Gloria no estar en estos siglos por aquí. Volvería su encanto por el suicidio, seguro.

Quizás me asemeje algo a Gloria, no escribo igual, no sé llegar ni a niños ni a mayores.

Mis extremos me ahogan y mis maneras desencantan ante el mutismo y la ceguera de este siglo. Pero creo que tenemos una cosa en común, mi voz acojona. Aunque a los niños no. Mis palabras abruptas (tacos) acojonan al personal, cuando sólo busco el pellizco para reaccionar. Con los niños las omito, aunque no cambie el tono; el tabaco no me lo permite.

Yo procuro estar al margen. Soy como todos los poetas: pobre pero muy querido por unos pocos queridos y queridas. No soy lesbiana o sí, ¿quién sabe? El último disco que compré tenía bastante de lesbiano y mucho más de poeta.

Hace 100 años de tu nacimiento y 40 del mío. Mucho tiempo, quizás demasiado para ser gemelos, quizás no tanto para ser afines al suicidio, menos aún para ser pacifista a ultranza.

Me he venido arriba y me he equiparado con ella. Te pido disculpas allá donde estés.

Hace un momento me dio por buscar en San Google “actualidad cultural” y girando un poco el rodillo del ratón, te encontré.

Dichoso yo que tengo un recuerdo, aunque sea borroso de tu presencia en mi vida. Dichoso yo, que pienso que es uno de los momentos más apasionantes de mi vida junto, he de decir; la visita de Mario Benedetti a la UVA.

Dichoso yo, que entre poemas me he ido haciendo un “hombre”.

Dichoso yo, que no entendía los de Gala y me quedé con los tuyos. Sencillos, directos, fáciles de entender para el que tiene ojos limpios y puros. Una pamplina más para el occidental del siglo XXI.

Gracias por haber aparecido, quizás; cuando no sabía casi ni leer.

Gracias papá por llevarme a verla y supongo que leermela.

Gracias a San Google por hoy encontrarte, seguro que duermo a pierna suelta gracias a tu arte.”

Y hoy prosigo desde mi confinamiento por un virus con corona que nos está rasgando las vestiduras hasta quedarnos en pelotas.

Quizás las palabras de Gloria a un morenazo de la mano de su padre

fueron el comienzo de un idilio que dura hasta la escritura de estos versos…

¿Versos? Palabras encadenadas con la rima de un leproso

contagiado de una sociedad desvergonzada.

Al principio cuando todo era fácil – de la mano de unos padres enamorados de sus hijos y amantes de lo sencillo- escribía sonetos a pechos incipientes, curvas arriesgadas o simplemente toboganes

que hicieron las delicias en las sonrisas de mis primeros besos con sabor a chocolate.

Ahora todo eso queda lejos… ¿O no?

Mis padres enamorados siguen de la mano amando la sencillez de amar a sus hijos.

Mi talento no es capaz de hacer rimar mi escaso vocabulario, pero sigue intentándolo.

La sociedad sigue intoxicada y más desvergonzada que nunca

y yo sigo escuchando a Gloria Fuertes desde mi cómodo sofá de Ikea,

para quedarme a pecho descubierto frente a un folio

lanzando puñetazos al aire con un eco tan escaso

que no alcanza a mi cuello tatuado, mi único modo de repulsa

hacia una sociedad demasiado beligerante como para ser pacifista, estando preso…

Yo los llamo días Panda. Pandemia sigue sonándome demasiado poético para el número de muertes. Además así recuerdo a mi abuela que no tuvo la desgracia de leer mis poemas, pero sí de regalarme un oso panda en una tienda céntrica de Valladolid, el cual adoraba.

Pero volviendo a los inicios, jugaba con acrósticos para “mejorar”:

Anclado en el comienzo;

Nunca en la vida

Generaré el germen que

Encamina irremediablemente a la

Locura de amor.

Recuerdo, mientras les encuentro; un reportaje sobre Cela en las páginas interiores de un periódico sobre algo más de 100 acrósticos, un señor Nobel casado con una rubia entrometida… Pero el caso es que yo jugaba con los nombres y he tenido nombres maravillosos para jugar: Tais, Lira, María, Esther, Ainara, Milena, Diana, Merche, Taida, Tere…

Pero este que os comparto, dice una verdad premonitoria.

Ese germen que debía generar la locura de amor se ha debido disipar entre los versos. Esa es la manera digna de decir que estoy soltero a mis cuarenta y pocos… La realidad es que me puede el dolor cada vez que tengo que amanecer y eso es difícil de compartir durante demasiado tiempo con otra persona.

Pero fueron felices esos días de la mano de unos padres enamorados.

El resto del mundo es el que me metió de hostias sin preguntar si estaba dispuesto a cambiar sus golpes por genuflexiones ante su altar. Debió cambiar en algo mi mirada al salir del regazo de mis padres.

Para empezar cambié la filosofía por un fusil sólo para escapar de esas manos que me llevaban en volandas. ¡Maldito ímpetu de volar sin alas! El Ejercito del Aire me acogió pero no vi ningún avión con el que escapar del escaparate que se mostraba ante mis ojos.

Fue un trampolín para amoldarme al foro y de Madrid al cielo… o a la nada.

Alas para volar hasta ti

o para cortar de una vez por todas y

coger el camino del ventanal

más alto

y saltar.

Ojos para verme reflejado

o para arder en los infiernos

de la ceguera que agudiza

los sentidos.

Manos para arroparte del frío

o para cortar dedo a dedo

si acarician otro cuerpo

ajeno al tuyo.

Pies que recorran tu camino

o tan atrofiados que ahoguen

su carrera en un precipicio

doloroso.

Sentidos desatados para hacerte mía

o raciocinio para olvidarte

definitivamente.

E.P.D.

Ahora después de planear a ras de suelo durante mucho tiempo, caer en picado, enderezarme y todo eso que tiene llevar una vida escupiendo a todo lo que se predica desde un altar, una pizarra o un púlpito.. Ahora asentado el culo lo más cerca posible de esos padres que siguen enamorados de sus hijos… Sigo vagando, con dolor de espalda incluido; y escupiendo a todo aquel que dice que su verdad es la que mueve el mundo.

Por supuesto no soy yo, un chico sin estudios; el que debe encontrarla pero a lo largo de mis días y mis letras he tratado de diferenciar las cosas buenas de las malas:

2019 10 27

Ayer cumplió años una de mis primas, 8 añazos ya y sigue dando abrazos que eliminan toda melancolía, o no…

Hoy tocaba marcha contra el cáncer y después de menos de dos kilómetros me he retirado – con una cojera de espanto – dejando a mi hermana disfrutando con sus amigos; melancólico.

La melancolía no debe ser exterminada. La define la RAE como una “tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente, nacida de causas físicas o morales, que hace que quien la padece no encuentre gusto ni diversión en nada.”

El artículo en el suplemento de la esfera de papel del periódico El Mundo, nos da la visión de una escritora y ensayista sobre este tema… Una visión que con matices, inspira y desespera a partes iguales.

Desespera ver en que mundo van a crecer mis primas. Desespera saber que frente a la creación de colectivos organizados liderados por gente honesta y preparada, la sociedad invite a la individualidad y la creación de grupos violentos liderados por gente sin escrúpulos que buscan su propio beneficio.

Nada ni nadie se mueve por una causa sin que detrás esté el lograr un beneficio económico básicamente. Las ideologías se subastan al mejor postor y los “líderes” desde el principio o los pocos, al final; mueven a las masas para enriquecer su statu quo… Ganan los poderosos de siempre y el ciudadano medio busca seguir con su día a día sin muchos sobresaltos. Caer en la melancolía te dejaría fuera de todo.

Por supuesto, hablo de los países democráticos, esos que abogan por las libertades que ellos manipulan a su antojo para que todos sigamos la senda que unos pocos (ellos) van marcando desde sus barrios con palacetes amurallados con vallas eléctrificadas…

Da lo mismo que seas obrero, banquero, abogado o funcionario del Estado…

El artículo dice alguna que otra verdad irrefutable. La melancolía, esa que hizo grandes a los antiguos artistas que hoy admiramos, no se permite en nuestro mundo, sino quieres quedarte fuera de un plumazo.

El prozac se vende más que las piruletas a los niños y eso no deja de ser un problema grave de estos tiempos, que me inspira… melancolía.

Pero prefiero ser una persona un tanto melancólica a un alegre personaje del vecindario que sólo se mira su ojete (ha traspasado su ombligo ya hace tiempo) y prefiero enormemente no ser plano y tener mis bajones cuando alrededor todo se está desmoronando.

Soy de los que cambio de canal cuando una multinacional como coca cola invita al reciclado (hoy, a eso de las dos de la tarde), probablemente mintiendo con unas imágenes alucinantes de fondo y un guion digno de ser oscarizado…

Yo tengo el pecado de no hacer nada para evitarlo. Es lo que tiene la melancolía. Pero no bebo de esas mierdas demasiado.

En resumen y para terminar mi letargo melancólico, cambiaría la definición de la RAE de esa hermosa palabra algo más actualizado: tristeza sosegada e íntima, nacida de causas físicas o morales producidas por factores demasiado poderosos como para enfrentarlos desde la individualidad, que hace que quien la padece no encuentre gusto ni diversión en seguir lo que desde afuera se dicta como dogma a seguir.

Sin ningún tipo de trastorno ideológico, ni más pretensión en mi remasterizada definición que reflexionar que el capitalismo debía haber sido regulado de otra manera. Sin ser comunista ni marxista ni bobadas del pasado. Siendo un español que ve como dentro de dos semanas no tiene a quien votar. Nadie nos representa. Todos los “representantes” parecen ajenos a la realidad de la gran mayoría, sean catalanes, policías, aficionados a la caza, obreros del metal, médicos de la seguridad social, directivos de grandes empresas, pequeños comerciantes, surferos, educadores o titiriteros…

Dentro de dos semanas toca descartar, no elegir y eso me produce melancolía…

Supongo que por su dichosa compañía (la de la melancolía) he seguido vivo e incluso esperanzado.

Es políticamente incorrecto decir (incluso pensar) que esta crisis que ahora vivimos era completamente necesaria. Tengo que acallar mis pensamientos para no escribir palabras más duras. No quiero que se me tache de asesino en potencia. Sería cruel:

Cruel sería para mí

aferrarme a los recuerdos

y no vivir, ni sentir

las eternas aventuras

que comenzaron un día de abril

en una noche cerrada

con una vela encendida

que a lo lejos me gritaba:

¡Echa las riendas aquí!

Suplicando y tendiendo una tela

infranqueable

como si de allí no pudiese salir.

Mas no fue una mala trampa

pues aún sigo envenenado,

atrapado, adormilado,

arropado en sus paredes…

Enamorado.

13 de diciembre de 1996

Sería cruel y faltaría a la verdad. He tenido una vida plena, envidiable en muchos sentidos. La sigo teniendo. A mis letras me remito:

Ojala el mundo fuera mejor…

A tu lado sé que lo es,

aprovecharé y lo disfrutaré

hasta que mi corazón aguante,

hasta que deje de palpitar…

Creo que tardará un tiempo,

así que descansa, dúchate

y ven a buscarme

a las doce…

Porque hoy por hoy
a tu lado se silencia
ese mundo atroz.

Lo malo es que desayunar
solo me produce taquicardias…

¡Duchémonos juntos!

He vivido amores con incienso alrededor de una bañera, he visto nacer y crecer a querubines que me siguen enseñando a hablar bien en público, he secuestrado besos a la ragazza piu bella de Carpino (sur de Italia):

2009 08 19

Yo he vivido un sueño bellísimo…

de una manera atormentada,

de un modo extraño, lejano…

Pero en un momento dado fue bello…

Supongo que será mejor así…

Que tenías toda la razón del mundo,

que me gusta más hablar en español

que hacerme entender en italiano…

Supongo que hubiese sido mejor

enamorarnos y luego llorar

que lo que ha ocurrido…

¡De eso estoy seguro!

Sólo decirte que fuiste

oasis en un desierto…

La semilla torno en palabras

que desplegué con un bolígrafo

en vez de con mis caricias y mis besos…

Si lo quieres en español

ven a por ello…

En italiano en breve,

desde España con amor…

He sido capaz de imitar a Michael Jordan en una cancha y hacer de “Negro” la palabra más bella del universo. He sido capaz de jugar con los mayores y ser respetado y querido.

He sido capaz de hacer que una sonrisa destartalada como la mía no haya sido signo de burla hasta que a mis cuarenta y pico, soy yo el que me río de ella y hago reír a los demás… Disfrazado de Lobezno.

Pero sigo sin tener el calado que otros más acaudalados tienen en una sociedad, creada para ellos.

Yo sigo ejercitando:

Confundo a mi pupitre

Ocultando baja su tabla versos

Robados a los besos que en

Oscuras esquinas de bares de hojalata

Nacieron de puntillas para quedarse a su

Antojo deambulando toda una

Vida por los rincones de mi casa e

Inundar páginas en blanco; con el único

Requerimiento de un cafe´, un cigarrillo y música instrumental; para el

Ultraje al que van a ser sometidos,

Sodomizando lo que un día fue un beso a escondidas.

Pero si Jordan ha sido mi ídolo de la infancia, no lo fue menos Benedetti, Modigliani, Giacometti, Nietzsche, Chagall… y también Bécquer.

Soy de los 80, 90. Se tiene que notar. Eran las Sara Buho o Marwan de ahora.

1997 06 20

Ayer deseé morir tantas veces a la vez que me dolía cada una de las partes de mi cuerpo al pensarlo.

Enervado, sudando de frío y cardiaco, mis pulsaciones iban unas veces a 180 otras a 39 sin ánimo de parar tanta fluctuación.

Empezó siendo un mal sueño por una mujer que puede que no merezca tantos sufrimientos, pero pasó de un hecho concreto e intranscendente a toda una vida de fracasos y pendulante de un hilo tan fino como su cabello.

Me acordé de Rafa y le envidié. Siento ahora tener que envidiar ese estado tan frío, pero por interminables momentos le envidié. ¡Quisiera morir!, jadeaba entre las sábanas de mi cama, mientras pensaba en todos los fracasos que habían marcado mi vida. Sentí nauseas al no poder apoderarme de mi delirio y no ser capaz de calmar mi alma para poder soñar bonito.

Quería sofocar esa tiniebla que me ahogaba, pero era tan densa que ni el más bello arco iris se podía percibir, ni si quiera tus ojos pegados a los míos podría ver… Solo, verdaderamente solo. Me sentía tan débil…

Lo más jodido de todo es que a la jornada siguiente no percibí el más mínimo cambio en mi vida, todo siguió igual, monótono, anodino, superfluo. Tan sumamente acompañado y tan solo como siempre.

Soy un Nietzsche fracasado, reprimido en un mundo soso, sin sustancia, decrépito y tan deprimido como yo; la diferencia es que yo lo sé y lo exteriorizo.

Cruel, pero al fin ese sentimiento: la más ínfima miseria, el pozo más hondo y oscuro, la gota que colma el vaso…

Hoy no, ni mañana, ni pasado… Pero hoy te juro que no paso de los 33.

Si te molesta lo siento.

Atentamente un tonto llamado…

Pasaba del atauz a un campo lleno de flores en tres horas y media un martes por la tarde.

Y hasta hace poco no me había dado la razón nadie.

Pero en mi lucha diaria por salir de la caverna, descubrí a Foucault; yo que he pasado navidades enteras encerrado en un psiquiátrico con mis padres de la mano.

Distintas miradas tuvieron versos dedicados:

Sólo quería saber

si la nieve es de color blanco

y sus copos se deshacen con el sol.

Quería cerciorarme

de que el altar de mi iglesia

sigue reluciendo y brillando como antaño.

Sólo quería saber

si aquel riachuelo que asomaba al valle

seguía serpenteando su silbante cabello de ángel.

Quería cerciorarme

de que tus benditos ojos

podrían, otra vez, mirarme.

Lo siento, sólo quería saber amarte.

15-Junio-1997

Tuve suerte de varar en labios tan dulces como un sueño:

Anclado en un beso

Nublado por la

Gélida noche otoñal. Te

Elevo al arrullo de la

Luna, que en su soledad

Aniquila mi esperanza…

                La Luna: ¿Tan hermoso fue?

                Yo: Fue más… Fue tan de verdad…

                La Luna: ¿No te mentiría?

                Yo: ¡Pues fue muy creíble!

                La Luna: ¡Ay, pobre incrédulo!

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Ayer me besó y parecía tan real que tarde en dormirme, luego, supongo que por la lectura tan bonita; me atreví a tener un hijo con ella. Estaba más guapa todavía, luego vino Italia, Diana Gorgé que la cuidaba… bueno, otras cosas menos bonitas. Pero me quedo con los besos. La vi, te lo juro, fue tan real… la vi, me vi besándome…

(…)

Que más… que me gusta estar enamorado de E.P.D. Es algo que necesito, me da la vida recordarla como esta mañana. Venía pensando, después de escuchar a Estopa… cuanto tiempo había pasado de lo nuestro, que fue una chiquillada, un amor juvenil, llámalo como quieras. Creo que hay una canción por ahí que dice que todos los amores que tenemos a lo largo de nuestra vida sólo sirven para hacer olvidar el primero y verdadero amor. Pues ella lo es y, lo será siempre. El primero, el verdadero y el que no quiero dejar en el olvido, porque cuando me llega a la mente… muy de vez en cuando; me sienta bien, me siento estupendamente. Y al que más veo de los dos es a su novio desde hace 10 años o por ahí. Lo sé, no tengo posibilidades… pero y si las tuviera, tener en vida lo que hoy tengo en sueños; merece la pena, seguro.

Nos acaba de ofrecer Alfredo jugar al futbol y no podemos por más que negarnos… no sea que hagamos el ridículo. ¡Qué pena! O como dicen por aquí: ¡porca miseria!

Tuve la oportunidad de aprender a tocar un instrumento ancestral y al final me quedé con un tatuaje de su constelación para toda la vida, en una esquina de mi cuerpo:

2010 08 17

Defíneme: un anexo de un instrumento.

Defínete: el primer y más puro

instrumento. El desafío de todo artista.

El culmen del Paraíso.

Sólo nombrarte y amaneces.

Sólo rozarte y construyes.

Sólo sentirte y reinar.

Lira:

El único instrumento que edifica

mis sueños. El único instrumento

que te lleva toda una vida

aprender a tocar.

Pero al final, la cruel rutina me hundía, los meses dependiendo de una nómina que nunca era suficiente, los sueños varados en una esquina por echar doce horas en trabajos inapetentes. Y me recluía en mis páginas y escuchaba a mis silencios:

2011 09 21

Leí: “Alberto (Giacometti) iba a pasar pronto varios meses frente a un cráneo, intentando con gran empeño pintarlo, para concluir que la labor era imposible (…) Pero sólo tenía ojos para un más allá de esta apariencia. Percibía, aunque aun confusamente, una especie de acontecimiento en el objeto visto (…) y tal acontecimiento, tal enigma, consistía en que el cráneo estuviera allí, frente a él, cuando podría no haber estado; en definitiva, el propio hecho de existir, en lugar de no existir. Giacometti no veía entonces formas, sino una presencia” (1927-1928).

Esculturas planas: quería “reconstruir sólo mediante la memoria”

Yves BonnefoyAlberto Giacometti, H. Hliczkowski. Colección Memoria

No tiene nada que ver, pero me sorprendió una máxima de mi madre el otro día; hablando del curre, de las horas sin pagar, de la falta de trabajo en general ; vamos, de la crisis!! El caso es que ella me soltó: “a otros les tocó la guerra, la posguerra y ahora os toca esto”.

Ni A. Pérez Reverte lo dice tan claro y suena tan verdadero. Todos buscan un por qué, una causa y va mi madre y obtiene la más pausada de las reflexiones. Quizás sin más lógica que lo vivido, sin más razón que su pausado día a día; pero con una aplastante veracidad. Algo así como el que dice: “”es lo que hay”, pero de un modo más didáctico, más filosófico. Algo así como los causa y efecto o los silogismos…

Engrandece tener a alguien así cerca, aunque no hable demasiado con ella, aunque discutamos casi siempre… Da que pensar, aporta y endurece rabiosamente mi alma un pelín descentrada en otros menesteres menos razonables, ilógicos… Que buscan cada día escapar del “esto es lo que hay”; por buscar otra manera, que nada tiene que ver con lo vivido hasta ahora, ni con el 15M, ni con el movimiento a favor de Palestina, ni con el Comercio Justo, ni Greenpeace, ni Unicef, ni Amnistia Internacional

Buscar algo nuevo, inexplicable… Es difícil sin sufrir el aturdimiento, el cansancio y la sed en un mundo que sólo deja oasis donde reconfortarte, o ni si quiera eso; sino más bien pequeñas alucinaciones que aturden aún más un lucimiento tan breve como efímero y pasajero.

Sólo nos queda librar la batalla, la guerra ya está perdida de antemano. Pero con la intención se puede llevar una vida en plenitud, aunque el fin no se vea nunca.

Volviendo a Giacometti… Reconstruir sólo mediante la memoria que dijo él, va a ser difícil… Mejor construir mediante los sueños…

Me dejaba llevar y sonreía en soledad:

Dice cierto artista

que uno se acostumbra a pensar

al leer las ideas de los demás.

Y yo al leerte te conozco,
al mirarte aprendo arte,
al acariciarte poesía,
con tus silencios lengua de signos…

Pienso luego existo,
existo…

Prueba inequívoca de que sigo amando.

(dibujos de Giacometti de fondo)

También fui buen cristiano y creo que lo sigo siendo aunque ahora ni rezo ni creo ni otorgo a la Iglesia ningún crédito. Mi madre me llevaba de la mano, mi padre se quedaba siempre a la puerta. Trece años en un colegio de curas fueron suficientes de infiltrado en un mundo demasiado hermético ajeno a un mundo donde la hiperculturalidad se estaba haciendo hueco, si es que la cultura ocupa un espacio concreto…

Seguí mal hablando y pagando un euro por cada palabrota, hay más de un multimillonario en el infierno.

Pero sigo pensando que soy uno de los mejores cristianos:

2018 01 05

Queridos RRMM de Oriente no me he portado bien este año ni pienso hacerlo el año que ha empezado.

Sigo lesionado desde que me retiré el año pasado en @desafiosomiedo y sigo corriendo, yendo al gimnasio, terminando carreras a la pata coja y negándome a mí mismo la posibilidad de parar.

Entiéndanme sus Majestades, si la lesión me quitara de trabajar; cabría la posibilidad de frenar en seco por temas de imagen… Siempre se ha dicho (desde la invasión de las redes sociales en nuestras vidas) que salir sonriendo y en pantalón corto en Facebook cuando uno está de baja es de mal gusto y mala educación. También dicen por ahí que te puede costar el puesto de trabajo…

Fijaros si soy malo, que seré de los últimos este año en mandaros la carta.

Os acabo de ver pasar por las calles de Valladolid y en seria conversación con mi prima de 6 años he visto claro mi deseo para este año.

Nos hemos calado para veros pasar y claro, íbamos tiritando para casa a darnos una duchita y a rezar a los angelitos para estar mañana buenos para disfrutar de los regalos… Pero María que es muy inteligente, me ha dicho que si se veía al acostarse en la cama, que mañana se iba a levantar sin ganas de jugar con los regalos que había pedido a sus Majestades. De inmediato escribiría una carta posponiendo los regalos para el primer día que estuviera en condiciones óptimas de jugar y que estuviera de vacaciones como ahora.

@Trailcyl me ha terminado de convencer.

Quiero terminar @desafiosomiedo. Este año creo que cambia de formato, da lo mismo. Más kilómetros, más desnivel, menos valizas… Lo que sea con tal de disfrutar de su carrera hasta el final.

Queda tiempo y me sobra ilusión. El año pasado me retiré por precaución (el único día del año que fui bueno) y no va conmigo. Me gusta bajar a lo loco, gritar en los valles (sin espantar al ganado), hacerme fotos con el speaker, animar a los compañeros que me adelantan y saltar de alegría cuando mis compañeros suben al podiúm…

Quiero, encarecidamente quitarme la espina del año pasado. Quiero ser malo, malísimo y entre mi ilusión, mi equipazo y servicios médicos varios alcanzar la meta en @desafiosomiedo en este año que acaba de comenzar y si es gracias a @Trailcyl… juro por Snoppy que os la dedico, lo sabe Baltasar y mi prima María de 6 años.

Sin más, me voy a la camita pronto que mañana toca sesión de cuadriceps en el gimnasio, no os voy a esperar sentado, ni os voy a dejar roscón en el hall.

Besos y gracias mil por la oportunidad. De verdad que esto del Trail nos está cambiando la vida y por la carta que acabo de escribir; volviéndonos un poquito locos (parece) , pero esto va dirigido a @Trailcyl, sabiendo que Baltasar está en vuestro equipo; así que estoy supertranquilo.

Termino ya que al final se me va en agradecimientos y no llega la carta. Por cierto Baltasar, el único Rey de Oriente con paraguas en la carroza hoy en Pucela; ¡tú si que sabes, crack! ¡Lo has bordado!

Ciao y espero vuestra respuesta.

Siempre tuya mi alma de niño. Disfrutad de ésta mágica noche. Yo fijo, ahora que no sé si voy a dormir de la impaciencia…

Pero volviendo al pecado que siempre se me ha dado mejor, porqué no idolatrar al diablo:

2014 05 17

Pecar no es digno, mancha…
Pero mis sentidos se erizan
al pensar en esas curvas
apoyadas al borde de mi ventana.

Una sonrisa traviesa, un guiño
y mirando al horizonte
esperar que mi cuerpo la roce,
se ancle, la inunde a bocajarro…

Mientras la tarde se pone,
escondiendo en el silencio
        el indigno pecado

de quemar el amor
entre cenizas volátiles
        de orgasmos y deseos fugaces…

Porqué no sucumbir al placer y nombrarlo:

El placer cortado con
el filo del billete
del voraz capitalismo…

El placer adormilado
por esa rutina atroz,
por malos tiempos
provocados por ellos.

El placer de acariciar
tus labios mientras te muerdo,
de atrofiar tu lagrimal
contra mi nariz.

El placer de arroparte junto
a mi pecho en calma.
De dibujar un corazón de tiza
en tu espalda desnuda.

El placer con un muro de hormigón
que codifica su significado.
El placer descodificado por tu voz
al otro lado del teléfono.

El placer de irme a dormir
con tu sonrisa por luna,
con la firme esperanza
de que al despertar
tú cabello acaricie mis ojos.

El placer eres tú, todo lo
demás, sucedáneos baratos.

Porqué no estar orgulloso de ello:

2019 03 04

Estar podrido por dentro tiene su encanto y sus ventajas.

Cuando un día te lavas la cara, la gente lo aprecia, te lo agradece y te adula.

La planicie, el estancamiento… Ahora mismo estoy pensando en aquellos estudiantes de derecho vallisoletanos (salvo mis excepciones) que lo único que les puedes decir es que siguen igual pero más calvos, arrugadas y/o gordos… pero igual de sosos y con la misma pinta de viejos sin serlo.

Me cago yo en su BMW, en sus propiedades y en todo eso que externamente a ellos reluce…

¡No quiero morir de viejo!

¡Quiero morir de intenso!

Y no va de hacer ultras (trails de más de 50) esto… Esos viven menos que nadie, hay que tomar huevos con bacon 4 días a la semana y un aguardiente al mes por lo menos…

Hay que petar de abisinios, magdalenas y leche (de pecho a poder ser)…

Hay que fumarse los árboles secados al sol de la meseta y correr al día siguiente como si soltaran un par de toros por una tierra…

Quiero morir de taquicardia en un concierto, con la camisa sudada y sonriendo a carcajada de la borrachera…

Quiero pararme en la cima más alta de Picos y hacerme un selfie fumando para que vea mi madre que no es para tanto…

Hablando de mi madre, tener una hija de treinta y tantos que vive cada fin de semana como una quinceañera y otro de cuarenta y pocos un pelín calavera la lleva a vivir la vida al extremo, mi padre ya petó; dijo hasta aquí hemos llegado, ya he tenido bastante; ahora sólo sonríe al vernos que no es poco…

Quiero esperar con ansiedad a una Cómic-Con, seguir leyendo tebeos, sacar la cabeza por la ventana de mi cochecito y gritar cantando a voz en grito cualquier canción que me haga ponerme a 130 en la ronda… Dormirme placenteramente con Naruto de fondo… ¡Pequeños placeres!

Todo menos morir de amor, el amor es enseñar a los pequeños a mantener esa sonrisa, esas inquietudes, esa inocencia, ese entusiasmo por las cosas pequeñas el mayor tiempo posible… El amor es enseñar a esos mayores como yo que la verdad está muy lejos de lo que nos quieren imponer…

¡Estar podrido por dentro es maravilloso!

Los que hemos sobrevivido más de una vez lo sabemos… Tú no, lo siento, aunque te hayas visto identificado; tú no… Pero también te lo digo, aún estás a tiempo…

Pero en algún momento y por algún motivo externo, tengo tiempo también para ponerme algo romántico:

2011 12 17

El cielo se ilumina

cuando apareces en el lado izquierdo

de mi pecho…

La taquicardia es inevitable,

el desencuentro con la realidad insostenible,

el suspiro que ahoga mis miedos,

el tembleque en mi voz…

No quiero escribirte, primero

porque escribo mal

y segundo porque prefiero escucharte,

verte o soñar despierto…

Besarte y acariciarte

es otro episodio

que ni siquiera alcanzo en sueños.

Esos momentos son los menos ahora. ¿Cuántos años hace que no doy un beso enamorado?

2020 04 01

He tenido la desgracia de llegar al orgasmo antes de que me acercaran de la mano a un piano a deleitarme con una sinfonía nueva. He tenido la suerte de que me enseñaran a tocar unos acordes de El Piano y después desvirgar el teclado quedando por el camino versos que dijo, despechada; que eran de ella.

Nunca se gana lo merecido y siempre se pierde demasiado en el retiro del cuerpo desnudo en sofá ajeno. Los sudores poscoitales cada vez se parecen más a lágrimas, sino lo son desde el comienzo.

Recuerdo el primer polvo con una rockera de los años 90. No he sudado tanto en mi vida. No sé si fue porque lo hacía en el chalet de su padre policía y sentía la pistola cargada en el piso de abajo o que su juventud me pilló desprevenido y sus pezones erectos me hicieron sangrar los poros aún obstruidos de la pubertad.

Recuerdo quitarle la novia a un compañero de piso en las escaleras de un tugurio de Chueca, extasiado de pastillas varias y entregado a quedarme con su tanga antes de que volviera a su estado normal, después de la batalla. Sólo quería probar que no era tan buena como él la pintaba.

Luego, tuve la desdicha de coleccionar tangas y olvidar el nombre de las modelos cuando en domingos de borrachera post resaca, los mostraba en las fiestas que montaba en mi piso de Aluche, sin más intención que hacer reír a los invitados drogados por la hierba que inundaba la estancia.

Aún recuerdo dar la bienvenida al año con mil gramos en la mesa de cristal ennegrecido que cada uno esnifaba al ritmo frenético de una música que hacía ínfimo que los calzoncillos y los sostenes volaran por la ventana, felicitando con ello a los basureros el año nuevo a las siete de la mañana.

Los amores se evaporan como el alcohol en las botellas del garito de moda.

Las mezclas de fluido se diluían mientras experimentabas con drogas de diseño aún no patentadas.

Los suburbios eran el destino de la jet set y con damas entregadas al desenfreno entrabas, mientras te agitaban el paquete y te hundían en sus pechos; al infierno de los after. Ellas se morían por esnifar cocaína en tu glande mientras tu ponías un pico en su pezón y salías del infierno al sol de Fuencarral y te quemaba la nariz y la boca te sabía a gloria a pesar de su adormilado tacto al besar los labios de otra…

Supongo que por eso no sé apreciar el arte de amar en tiempos neoliberales.

El sexo sin drogas es como una cerveza sin alcohol. Refrescarse cuando hace calor. Siendo obvio que lo mejor es quitarse quitarse la ropa cuando el sol aprieta y sudar hasta la última gota de alcohol, riéndose a carcajada de los que miran anonadados.

¡Qué recuerdos!

¡Qué fantástico miércoles de confinamiento!

Creo que voy a llamar a mi camello de entonces y pedirle unos gramos por Glovo para seguir con el subidón hasta mayo. No hay que parar la economía, las farmacéuticas tienen que vivir de algo.

Si me lo trae la rockera, no la haré ascos…

¡Despabilate amor! ¡Todos los días sale el sol chipirón!

Una cosa es segura, el siglo XXII no. Y no espero mucho de él, aunque está dando demasiado amor del bueno para los que se llaman a sí mismos románticos. Yo soy más crudo y prefiero seguir gritando a mi madre en las videollamadas y discutiendo con mi hermana de economía y libertades mal entendidas.

Mientras la Iglesia vuele en helicóptero bendiciendo a la más ínfima isla que queda en pie, algo va muy mal.

Aquí viene mi época de ser humano político. Con mayúsculas. Entendiendo esta época desde que pisé las aulas de la Facultad de Filosofía hasta que hoy me he despertado de la siesta después de desayunar y meterme en el fregado que un tal Ortega y Gasset redacta sobre el fin de las revoluciones en “El tema de nuestro tiempo”.

Los pájaros cada vez se acercan más a mi ventana pero no tengo ánimo de darles de comer. A pesar de las muertes, de las advertencias, de los datos informados y desinformados; el viernes toca volver al trabajo a celebrar que en mi empresa no ha caído nadie. ¡No!

Volvemos para seguir produciendo y creciendo. Para que la rueda no pare de girar y no tengamos tiempo para pensar en los miles de muertos. Volvemos para sabernos fuertes ante esa sociedad que para, acomplejada por una fiebre de nada y dar ejemplo a otros para seguir adelante.

Volvemos para que la empresa pueda darnos unas vacaciones ya firmadas y no tenga líos con los días que debemos o no. Volvemos para que no pierda plusvalía y obtengan beneficios a repartir entre los que no dan la cara.

Tengo que decir que nunca he sido revolucionario. A pesar de ir en contra de casi todo lo establecido, nunca he tenido bemoles de plantar cara al mal descrito patriarcado. El patriarcado ahora lleva falda, se llama Christine Lagarde o Ana Botín, en mi caso se llamó, sino recuerdo mal Nuria Encinas de Frutos.

El patriarcado no tiene que ver nada con el sexo. Su padre nos trataba mejor que su hija.

Pero eso es otro tema. Iba a hablar de política y revolución.

Pero me niego. Son términos que ahora mismo, ambos inclusive; están demasiado lejos de su verdadera definición. Por lo tanto hasta que no se vayan aproximando a su auténtica tesis, no merece la pena gastar folios en blanco.

Pero no me quiero alejar del tiempo presente. Porque ayer en los Simpson escuché algo de que en Wuhan fue arrestado el verdadero director Seymour Skinner o algo así y no hay manera de relajarse de todo esto que está pasando… ¡No debemos relajarnos ni un momento! Por el médico que descansa poco y por el político que no deja de buscar frases contundentes y oportunistas para que esto no acabe nunca… Por todos ellos, no debemos relajarnos en casa.

Estos días, yo escasamente voy a tener tres de confinamiento; parece que los titiriteros están haciendo más que las farmacias y estancos abiertos.

Yo sólo soy un paria y sigo chupando del bote de pintores como Chagall o Modigliani, animándome a cantar con los Back Street Boys o Serrat o Búnbury, entreteniendo mi cabecita con películas y series subvencionadas por el Estado español, partiéndome el ojal con los guiones de Padre de Familia, leyendo cómics españoles sesudos y otros japoneses más livianos para pasar la tarde, escuchando como recitan a Gloria Fuertes o a Lorca actrices y cantantes, deleitándome con exclusivas poesías de ingenuos poetas que miran al futuro esperanzados…

En una palabra, comunicándome con ese mundo que ahora más que nunca tiene fronteras. La puerta de tu casa.

La puerta de casa es un dique infranqueable,

abrir las ventanas es un acto revolucionario,

salir al balcón es una cita con las urnas

que se repite incesante desde hace tres semanas.

Cuando el picaporte de tu puerta esté libre de pecado,

por favor, no vayas a la Iglesia a dar gracias a un dios

que no ha movido un dedo para que todo pase.

Pica a tu vecino, presentate como es debido.

Felicítale por no haber escuchado un mal ruido

e invítale a un trago en el salón reluciente de tu casa.

Llama a tu familia y diles que si todo va bien

ya irás mañana a darles un abrazo.

Que hoy toca felicitar a tus vecinos.

La puerta de tu casa es un dique infranqueable,

abre las ventanas y deja entrar al silencio,

que la calma te inunde de la añoranza de besos

y cuando el picaporte de tu puerta esté libre de pecado,

por favor, acuérdate de los que han estado al lado,

si seguimos sin saber su nombre, no habrá servido de nada.

La normalidad no volverá

porque fue ella la que nos trajo

dónde estamos”

GRAFFITI ANÓNIMO EN LAS CALLES DE WUHAN
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