Cross de Tordesillas 2018

Cross de Tordesillas 2018

2018 01 07

Cross Popular de Reyes Tordesillas

Supongo que querer probarse sólo pero con un dorsal puesto es imposible en estas tierras; ¡gracias a dios!. Necesitaba saber si mi malestar desaparecía o disminuía tras mis sesiones de gimnasio, por primera vez serias y continuadas.

Necesitaba probarme y convencerme de alguna mejoría.

Nada más llegar saludos, fotos y felicitaciones de año nuevo. Todo normal, sino fuera por mi búsqueda de pacer (liebre) para buscar un ritmo incómodo para mí, por encima de mis posibilidades, pero asumible durante un buen tramo de la prueba.

Eva Sobas fue la agraciada, aparcaron su novio y ella detrás mío y sin saber el ritmo de él, no me quedaba más remedio que arriesgarme con ella.

Sabiendo que era demasiado desde un principio, pero convencido de ser una buena opción. Tampoco busqué demasiado la verdad.

Fui a Tordesillas a entrenar fuerte, como si una sesión de gym fuese.

Ya en la línea de salida y hablando con varios compañeros, compartí mi idea, pero no me acompañaron en la estrategia de carrera. Alex volvía tras un esguince y Juancar no podía.

Me lancé al reto motivado y en silencio, pero estaba muy alterado desde el principio, mis pulsaciones estaban muy altas; mi forma física actual es paupérrima.

Llevo sin hacer un entreno aeróbico desde antes de noviembre, entendiendo por entrenamiento aeróbico a más de 12 kilómetros a buen ritmo. No tengo fondo y se notó en mi respiración desde el principio.

Mis piernas estaban cargadas, quizás por mi entreno del día anterior en el gym. Eso no me preocupaba, al revés; me enorgullecía, pues el sábado por la tarde llegué a levantar mi peso haciendo sentadillas y press banca de piernas.

Pero la no preocupación del inicio, se tornó en bajón de ritmo a mitad de prueba. Eva se fue alegremente pero con ella no se fue mi motivación inicial. Sabía que iba por encima de mis posibilidades a su ritmo y sabía que iba a pasar, la animé y seguí mi lucha. Porque hoy luché. Me acordé de mi amigo Lebrato (el que desvirgamos en la pasada carrera) y entendí que si yo se lo pedí a él y lo dio, yo también podía hacerlo.

Intenté no desmarcarme demasiado de Eva y un nutrido grupo que en su momento llevábamos ella y yo, pero me fue imposible. Alrededor del kilómetro 4 sentí algo raro en mi maldito tendón de Aquiles y decidimos entre los dos bajar de ritmo sin tirar la toalla.

Supongo que ahí es cuando empecé a cambiar la pisada, la zancada y todo lo demás. Hubo un corredor que me dijo al pasarme que iba cojeando y me animó. Intenté corregirme pero supongo que no lo conseguí.

“Descansé” durante un kilómetro más o menos y cuando intenté volver a coger el ritmo… Nada, imposible. Se me había subido al gemelo y casi me da la hostia. Logré combatirla en un par de amagos más y me estabilicé, quizás desestabilizándome aún más (cojeando más profundamente), pero conseguí paralizar los amagos que me daban al gemelo izquierdo.

Después ya sólo quedaba dejarme llevar por alguno de los muchos que me estaban adelantando. Tampoco fui capaz. Creo que en los 3 últimos kilómetros me adelantarían 50 personas tranquilamente.

No logré ni aguantar un sprint. Llegué desfondado de todo. Ahí estaba Gabi, con el que crucé dos frases entrecortadas y Eva hablando con Chemi. Yo sólo quería agua y trotar un poco hasta el coche para irme.

No paré de mirar mis pulsaciones en el Garmin hasta Valladolid.

Al aparcar ya estaba más tranquilo y me fui directo a por una cañita con limón y un poco de fútbol que me relaja en dosis pequeñas (en lo que me tomé la caña).

Conclusión: me falta fondo, pero no era la cuestión hoy que eso ya lo sabía. Me alegro de no haber terminado cojeando. Si es verdad que quizás cojeo durante o corro mal, al final de la carrera logré ir trotando hasta el coche y el tendón de Aquiles no está resentido ni dolorido. Quizás las piernas un poco demasiado cargadas para putos 9 kilómetros, pero lo achaco más a mis sesiones de gym que a la carrera.

Así que creo que, aunque necesito mejorar; progreso adecuadamente… como en el cole.

Mi idea esta semana es aprovechar el turno de mañana para acudir a todos los entrenamientos y sin forzar, seguir progresando, coger ritmo y buenas sensaciones. Los días que no haya entreno con el equipo iré al gimnasio y meteré bicicleta para coger fondo y seguir con la fuerza, que las cuestas en los trails que vienen no se suben solas y lo que es peor, las bajadas.

Una buena manera de comenzar el año y espero mi recuperación definitiva.

Un abrazo a tod@s y a TOL DAR, como dice un compañero mío…

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